Granos de maíz dorados junto a un cuenco de palomitas esponjosas.Granos de maíz dorados junto a un cuenco de palomitas esponjosas.
1 / 6
0:00
0:00

Del campo a la mesa · Episodio 7 de 10

¿Cómo se convierte el maíz en palomitas?

Acompaña a una semilla de maíz desde el campo hasta un cuenco lleno de palomitas esponjosas. Descubre cómo un poquito de agua dentro de cada grano hace posible este gran cambio.

17Visitas1Escuchas

Texto del episodio

¿Cómo se convierte el maíz en palomitas?

Un pequeño grano dorado y una palomita esponjosa parecen muy distintos. Pero uno puede convertirse en la otra. ¿Cómo se convierte el maíz en palomitas? El viaje empieza mucho antes del primer estallido, con una semilla en la tierra.

Un agricultor planta una semilla de una variedad especial de maíz: el maíz para palomitas. Cada semilla es un pequeño grano de maíz. Estos granos tienen una cubierta exterior resistente que les ayuda a estallar después. El maíz dulce que comemos en la mazorca es de otra variedad.

En la tierra cálida y húmeda, la semilla empieza a crecer. Una raíz baja en busca de agua y un pequeño brote verde sube hacia la luz. Ese brote es una nueva plantita. El agricultor riega la tierra para que el brote pueda seguir creciendo.

Durante el verano, el brote se convierte en una planta de maíz alta. Sus raíces absorben agua y sus hojas verdes usan la luz del sol para ayudar a la planta a fabricar su alimento. Con ese alimento, la planta crece y empieza a formar mazorcas.

Cada mazorca crece a un lado del tallo alto, envuelta en hojas verdes. Dentro, los granos crecen en filas sobre una parte central firme que los sostiene. El agricultor deja las mazorcas en las plantas mientras los granos terminan de crecer.

Ahora imagina la mazorca bajo las hojas que la envuelven. ¿Crees que ya se esconden allí unas palomitas esponjosas? No, la mazorca todavía tiene granos firmes. Al cultivar el maíz obtenemos los granos, pero para convertirlos en palomitas hace falta otro paso.

El agricultor deja secar las mazorcas mientras las plantas de maíz se vuelven marrones. Después las recoge y, si hace falta, las deja secar un poco más. Los granos se quedan duros y secos por fuera, pero dentro de cada uno permanece un poquito de agua.

El agricultor separa los granos secos de la mazorca. Ahora están listos para que un cocinero los convierta en palomitas. El cocinero los pone en una olla con un poco de aceite y coloca una tapa. Él se encarga de la olla caliente mientras tú miras desde un lugar seguro.

Cuando el cocinero calienta la olla, el agua del interior de cada grano también se calienta. Se convierte en vapor: agua en forma de gas que ocupa más espacio. Ese vapor empuja la cubierta exterior resistente. Durante un ratito, la cubierta lo mantiene dentro.

Entonces, ¡pop! La cubierta se abre y el interior blando y caliente se hincha hacia fuera mientras escapa el vapor. Ese interior esponjoso se enfría enseguida y toma la forma de una palomita. Cuando los estallidos se hacen menos frecuentes, el cocinero apaga el fuego y deja enfriar las palomitas.

Semilla de maíz, brote de maíz, planta de maíz, mazorca, granos secos, palomitas. El brote crece hasta convertirse en una planta, la mazorca sostiene los granos y el calor forma vapor dentro de ellos. El maíz se convierte en palomitas cuando ese vapor abre las cubiertas y el interior se hincha hacia fuera.

Ahora conoces el largo viaje bajo el sol que hay detrás de cada pequeño estallido.

Alimentos y cocina

Ver todo
Alimentos y cocina
En esta serie