¿Por qué los dientes de león se cierran por la noche?
Imagina una mañana de sol en el parque, con dientes de león amarillos salpicando la hierba. Pasa los dedos por uno y nota cómo sus pétalos suaves te hacen cosquillas en la piel. Parece un solecito sentado en medio del verde.
Ahora piensa en esa misma hierba por la tarde, justo antes de ir a dormir. Todos los dientes de león se han cerrado en un capullo verde y apretado, como si nunca hubieran florecido. Entonces, ¿por qué los dientes de león se cierran por la noche?
Durante todo el día, el diente de león tiene los pétalos bien abiertos hacia el sol. Su carita amarilla y brillante deja que las abejas lo vean desde muy lejos. Las abejas bajan zumbando y se posan justo en el centro.
Mientras la abeja se menea por ahí, se llena de polen, el polvito amarillo y suave que fabrica la flor. Las abejas se comen una parte y llevan otra a la siguiente flor, y eso ayuda a las flores a hacer semillas. Por eso el diente de león mantiene su polen fresco para sus visitas.
Por la tarde, el sol baja y la luz se vuelve más tenue. El aire se enfría y las abejas vuelven a casa a descansar. Ya no vendrá ninguna visita a buscar el polen hasta la mañana.
Más tarde, por la noche, el rocío se posará sobre todo el parque. Las briznas de hierba y las hojas acabarán cubiertas de gotitas de agua. ¿Qué crees que le haría el rocío al polen si el diente de león se quedara abierto del todo?
El rocío empaparía el polen y lo convertiría en grumos mojados y pegajosos. El polen mojado se estropea, y las abejas no podrían usarlo al día siguiente. El diente de león tiene una forma muy lista de evitarlo.
El diente de león no tiene ojos, pero sus pétalos notan que la luz se va y que el aire se enfría. Ese cambio es su aviso para prepararse para la noche. Así que, mucho antes de que llegue el rocío, la flor empieza a cerrarse.
La cara de fuera de cada pétalo crece un poquito, y eso dobla el pétalo hacia arriba y hacia dentro. Luego las hojitas verdes de debajo se cierran alrededor de los pétalos como un saco de dormir calentito. Dentro, el polen se queda seco y a salvo toda la noche.
Nuestra palabra clave es polen. Cuando la luz se va y el aire se enfría, el diente de león cierra sus pétalos para que el rocío de la noche no moje su polen.
Que duermas muy bien, y que estés tan a gusto como un diente de león bien arropado para pasar la noche.









