A child's hand holding a winged maple seed under a maple treeA child's hand holding a winged maple seed under a maple tree
1 / 4
0:00
0:00

Plantas viajeras · Episodio 2 de 3

¿Por qué algunas semillas tienen alas?

Mira cómo una semillita con alas baja girando desde un arce grande y se deja llevar por la brisa. Descubre cómo su ala la ayuda a planear lejos, hasta un sitio con sol donde tiene espacio para crecer.

16Visitas

Texto del episodio

¿Por qué algunas semillas tienen alas?

¿Alguna vez has visto una semilla bajar de un árbol dando vueltas y vueltas, como un helicóptero diminuto? Si recoges una, sentirás entre los dedos su ala fina, como de papel.

Esa parte plana, como de papel, parece de verdad un ala. Pero una semilla no es un pájaro, y no puede aletear. Entonces, ¿por qué algunas semillas tienen alas?

Miremos hacia arriba, a un arce grande. Cuando sus semillas están listas, el árbol las suelta. Cada semilla puede convertirse algún día en un árbol nuevo.

Debajo del árbol grande, las hojas tapan el sol y dan mucha sombra. Un árbol nuevo necesita sol para crecer. Por eso, una semilla que cae recta hacia abajo llega a un rincón oscuro, donde le cuesta crecer.

Ahí es donde ayuda el ala. Mientras la semilla cae, el ala la hace girar y girar. Al girar, la semilla cae despacio, como una pluma que flota. Y mientras baja tan despacito, ¿qué crees que hará la brisa?

La brisa le da un empujón a la semilla lenta y la aleja del árbol. La semilla empieza a planear, que quiere decir ir flotando despacio mientras el viento la empuja. Una semilla rápida caería recta, pero una semilla lenta tiene tiempo de planear.

¡Fiuuu! Una ráfaga de viento empuja aún más lejos a la semilla que planea. Pasa volando sobre la hierba y más allá de la valla del jardín, muy lejos de la sombra del árbol grande.

Por fin, la semilla baja planeando hasta un sitio abierto y soleado. Aquí ningún árbol grande tapa la luz. El sol calentito brilla justo donde cae, así que la semilla tiene un buen lugar para crecer.

Un ala hace que la semilla caiga despacio, y así puede planear hasta un sitio con sol. Allí, lejos de la sombra del árbol grande, el sol calentito la ayuda a crecer.

Allí, en la hierba soleada, la pequeña semilla con alas se queda quieta. Muy atrás, el gran arce se mece con la brisa.

Plantas y naturaleza

Ver todo
Plantas y naturaleza
Plantas viajeras
Parte de «Plantas viajeras»

Plantas viajeras

0 de 3 completados
En esta serie