¿Por qué la tierra necesita agujeritos de aire?
Piensa en alguna vez que hundiste los dedos en la tierra blanda del jardín. Está fresquita, se deshace en migas entre los dedos y huele a tierra limpia. Si la miraras muy de cerca, verías que está llena de agujeritos.
Muchos de esos agujeritos son aún más pequeños que un grano de azúcar, y la tierra está repleta de ellos. Entonces, ¿por qué la tierra necesita agujeritos de aire? Vamos a excavar y a descubrirlo juntos.
La tierra está hecha de grumitos, y entre los grumitos quedan huecos diminutos. El aire de arriba se cuela en esos huecos y los llena.
Allí abajo, entre los grumitos, crecen las raíces de una planta, y las raíces están vivas. Cada parte viva de una planta necesita oxígeno, que es la parte del aire que respiran los seres vivos. Las hojas encuentran oxígeno a su alrededor, pero las raíces, bajo tierra, solo pueden encontrarlo en esos agujeritos de aire.
Cerca de la punta de cada raíz crecen los pelos absorbentes, que son hilitos peluditos todavía más finos que el pelo de tu cabeza. Los pelos absorbentes se meten en los agujeritos de aire y toman el oxígeno que hay allí. ¿Qué crees que hace la raíz con todo ese oxígeno?
Una raíz necesita energía para crecer, igual que tú necesitas energía para correr y jugar. Con el oxígeno, la raíz convierte el alimento que guarda dentro en esa energía. Tú haces lo mismo cada vez que respiras.
Con esa energía, la raíz se abre paso más hondo y se extiende más lejos por la tierra. Sus pelos absorbentes siguen bebiendo agua para la planta. Sin aire en los agujeritos, las raíces se quedarían sin energía, y toda la planta se pondría mustia.
Esos mismos agujeritos ayudan de otra manera más. Cuando llueve, el agua se escurre por ellos y llega hasta los pelos absorbentes, que tienen sed. Luego, el agua que sobra baja más hondo, y el aire fresco vuelve a entrar en los agujeritos.
La tierra necesita agujeritos de aire porque las raíces vivas necesitan oxígeno para fabricar la energía con la que crecen, y sus pelos absorbentes toman ese oxígeno del aire de los agujeritos. Esos mismos agujeritos dejan que la lluvia baje hasta los pelos absorbentes y después se llenan otra vez de aire fresco.
Allí abajo, en la tierra fresca y oscura, las raíces siguen estirándose entre los grumitos. Sus pelos absorbentes beben agua y toman oxígeno de los agujeritos de aire, mientras arriba la planta se alza alta y verde.









