¿Por qué las flores huelen diferente?
Acércate a una rosa y huélela despacito. Mmm, qué olor tan dulce y suave. Ahora huele un lirio o una margarita amarilla como el sol. Cada una huele diferente.
¿Por qué no huelen igual todas las flores? ¿Por qué las flores huelen diferente? Vamos a descubrirlo juntos.
Cada flor produce su olor dentro de los pétalos. Ese olor tiene un nombre especial: aroma. El aroma es el olor que desprende una flor.
La flor deja que su aroma viaje por el aire. Flota sobre la hierba y entre las hojas. Con su aroma, la flor llama a los visitantes que vuelan y les dice que se acerquen.
Las abejas, las mariposas y las polillas siguen el aroma hasta la flor. Dentro encuentran una bebida dulce. Esa bebida es su premio por venir.
Mientras una abeja bebe, un polvo amarillo se pega a su cuerpo peludo. Ese polvo se llama polen. El polen es el polvo que una flor necesita para formar semillas.
La abeja vuela hasta otra flor del mismo tipo. Al rozar esa flor, deja allí el polen. Ahora esa flor puede formar semillas.
Cada tipo de visitante tiene su olor favorito. A las abejas les encantan los aromas dulces y frescos. Las polillas vuelan de noche, cuando cuesta ver las flores. ¿Qué aroma podría ayudar a una polilla a encontrar una flor en la oscuridad?
¡Uno intenso! Las flores nocturnas, como el jazmín, huelen más al ponerse el sol. Su aroma intenso llega lejos en la oscuridad. Así guía a las polillas hasta ellas, y las polillas llevan su polen.
Por eso, cada tipo de flor produce su propio aroma. Así llama al visitante al que más le gusta ese olor. Por eso una rosa y un lirio huelen diferente.
Aroma. Polen. Cada tipo de flor produce el aroma favorito de sus visitantes para que lleven su polen.
Duerme bien, y que tus sueños huelan tan dulces como un jardín lleno de flores.









