A tabby cat walks through a dark, moonlit room with its long whiskers spread out.A tabby cat walks through a dark, moonlit room with its long whiskers spread out.
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Los supersentidos de los animales · Episodio 3 de 4

¿Cómo usa un gato sus bigotes en la oscuridad?

Descubre cómo los bigotes de un gato notan el aire y las cosas que tiene alrededor en la oscuridad, y cómo los nervios de sus raíces le ayudan a pasar por los huecos sin darse ni un golpe.

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Texto del episodio

¿Cómo usa un gato sus bigotes en la oscuridad?

Imagina un gato que camina sin ruido por una casa oscura, de noche. Si le acaricias la mejilla con cuidado, notas unos pelos largos y duros junto a la nariz. Son sus bigotes.

Con todas las luces apagadas, el gato pasa entre las patas de las sillas sin darse ni un golpe. Entonces, ¿cómo usa un gato sus bigotes en la oscuridad?

Un bigote es mucho más grueso y duro que el pelo suave que lo rodea. Su raíz llega muy adentro de la mejilla, mucho más hondo que la de un pelo normal. Gracias a esa raíz tan profunda, cada bigote funciona como una antena que siente.

Alrededor de la raíz de cada bigote hay nervios enroscados, y los nervios son unos hilos diminutos que llevan al cerebro los mensajes de lo que se toca. Cuando algo roza la punta de un bigote, todo el bigote se mueve desde su raíz. Los nervios notan ese movimiento y enseguida avisan al cerebro del gato.

Un bigote puede notar las cosas antes de tocarlas. Al caminar, el gato empuja el aire de delante, y ese aire da vueltas de otra manera alrededor de una silla o una pared. Los bigotes notan ese suave remolino de aire, así que el gato sabe que hay algo cerca antes de chocar con la nariz.

Cada bigote manda su propio mensaje, y así el gato sabe a qué lado está cada cosa. Si se doblan los bigotes de su lado izquierdo, el gato da un paso hacia la derecha. Así se desliza entre los muebles a oscuras.

Los bigotes más largos de la cara del gato se abren hacia los lados hasta ocupar más o menos el mismo ancho que su cuerpo. Ahora imagina que, una noche, el gato llega a un hueco estrecho bajo una valla. ¿Qué crees que le pueden decir sus bigotes?

El gato mete primero la cara en el hueco. Si los bigotes pasan sin doblarse hacia atrás, su cuerpo también cabe, y allá que va. Si se aplastan mucho hacia atrás, el gato sabe que el hueco es demasiado estrecho y se da la vuelta.

Un gato no ve bien lo que tiene justo bajo la nariz, ni siquiera de día. Por eso, cuando salta sobre un ratón de juguete a oscuras, echa los bigotes hacia delante como una red. Los nervios le dicen exactamente dónde está el juguete, y sus patas saben dónde atraparlo.

En la oscuridad, los bigotes del gato se mueven desde su raíz cada vez que rozan algo o notan un remolino de aire. Los nervios que rodean esas raíces le dicen al cerebro del gato dónde están las cosas, y así puede esquivarlas y meterse solo por los huecos donde cabe.

Y el gato sigue caminando sin ruido por la casa oscura y tranquila, con los bigotes bien abiertos a los dos lados de la cara. Pasa entre las patas de las sillas, rodea la mesa y no se da ni un golpe.

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