¿Cómo hace la cola del gato para que no se caiga?
¿Alguna vez has visto a un gato caminar por encima de la valla del jardín? Arriba es tan estrecha como una regla. A un lado hay flores y al otro, césped. El gato pone una pata delante de la otra, y su larga cola flota en alto detrás de él.
Y el gato no se cae. Entonces, ¿cómo hace esa cola larga y juguetona para que no se caiga? Vamos a descubrirlo juntos.
Allá arriba, en la valla tan estrecha, el gato tiene que mantener el equilibrio. Mantener el equilibrio quiere decir quedarse firme sin caerse hacia un lado. Ahí arriba, eso pide mucho cuidado.
A mitad de camino, el cuerpo del gato empieza a inclinarse hacia las flores. Tiene las patas muy juntas, así que se inclina con facilidad. Si siguiera inclinándose hacia ese lado, se resbalaría de la valla.
Ahora mira la cola. Por dentro tiene huesecitos y músculos fuertes, así que pesa más de lo que parece. El gato puede moverla hacia donde quiera. ¿Hacia qué lado crees que moverá la cola?
El gato mueve la cola hacia el otro lado, por encima del césped. La aparta de las flores para que la cola pueda tirar de su cuerpo y devolverlo a su sitio.
La cola pesada tira hacia el césped. Ese tirón vuelve a colocar el cuerpo del gato encima de la valla. Ahora el gato está firme otra vez. Ha recuperado el equilibrio, así que puede dar el siguiente paso.
Cuando el gato empieza a inclinarse, mueve su cola pesada hacia el otro lado. La cola tira de su cuerpo, y así el gato mantiene el equilibrio.
Fiu, hace la cola, y el gato sigue caminando por la valla. A un lado se mecen las flores y al otro, el césped. Y en medio, un gatito sigue su camino con la cola bien alta.


Faro







