¿Cómo ayudan las manchas a un bebé ciervo a esconderse?
Imagina un bebé ciervo, que se llama cervatillo, descansando en la hierba. Su lomo marrón y suave está lleno de manchitas blancas. ¿Las ves, como gotas de leche sobre el pelo marrón?
Un cervatillo todavía es pequeño y acaba de llegar al mundo. Esconderse es su manera de estar a salvo. Entonces, ¿cómo lo ayudan esas manchas blancas a esconderse?
La mamá cierva necesita comer hierba y hojas. Por eso deja a su cervatillo en un sitio tranquilo, bajo unos árboles altos. Luego come cerca mientras su cervatillo espera.
El cervatillo dobla las patas y se tumba bien pegado al suelo. No mueve el cuerpo, así un animal hambriento no ve nada moverse. Descansa pegado al suelo, entre la hierba y a la sombra.
Allá arriba, el sol brilla sobre los árboles. La luz del sol se cuela por los huecos entre las hojas. Así se forman manchas de luz brillante en el suelo oscuro que está a la sombra.
El cervatillo sigue quieto en la sombra. Su pelo marrón se parece al suelo con sombra. Y sus manchas blancas se parecen a las manchas de sol. Cuando pasa un zorro, ¿qué crees que ve?
El zorro ve hierba, sombra y manchas de sol. ¡No ve ningún ciervo! Las manchas ayudan al cervatillo a camuflarse, que quiere decir parecerse mucho a lo que tiene alrededor.
El zorro pasa trotando justo al lado del cervatillo. El cervatillo se camufla con la hierba y la luz del sol. Así se queda escondido y a salvo.
Las manchas blancas del cervatillo parecen luz de sol en el suelo con sombra, así que se camufla. Quieto, se queda escondido de los animales hambrientos.
Bajo los árboles altos, el cervatillo descansa callado y muy quieto. Sus manchas blancas parecen manchitas de sol sobre la hierba.









