A child calls into a tunnel while sound waves bounce back from the wall.A child calls into a tunnel while sound waves bounce back from the wall.
1 / 5
0:00
0:00

Los supersentidos de los animales · Episodio 1 de 4

¿Cómo encuentra el camino un murciélago con los ecos?

Descubre cómo un murciélago lanza chillidos muy pequeñitos y escucha los sonidos que rebotan y vuelven, para volar en la oscuridad sin chocar con nada. Por el camino, aprenderás una palabra larga: ecolocalización.

15Visitas

Texto del episodio

¿Cómo encuentra el camino un murciélago con los ecos?

¿Alguna vez has gritado hola dentro de un túnel o de una sala grande y vacía? Un momento después, tu propia voz vuelve hasta ti, un poco más suave. Ese sonido que vuelve se llama eco.

Los murciélagos vuelan de noche, cuando está tan oscuro que casi no se ve nada. Pasan rozando los árboles y atrapan bichitos diminutos sin chocar con nada. Entonces, ¿cómo encuentra el camino un murciélago con los ecos?

Mientras vuela, el murciélago lanza hacia delante chillidos rápidos y muy agudos. Son tan agudos que tus oídos no pueden oírlos, pero el murciélago los usa como una linterna hecha de sonido. Esta forma de encontrar las cosas se llama ecolocalización, que quiere decir encontrar las cosas escuchando sus ecos.

Cada chillido viaja por el aire oscuro hasta que choca con algo, como una rama, una pared o una polilla. Entonces el sonido rebota y vuelve volando hacia el murciélago. Pasa igual que con tu hola en el túnel.

El murciélago atrapa los ecos que vuelven con sus orejas grandes. Tienen forma ancha y redondeada, como una cuchara, y recogen hasta los sonidos más flojitos. Así, el murciélago oye cada eco que regresa.

Después, el murciélago se fija en cuánto tarda cada eco en volver. Si un eco vuelve enseguida, algo está cerca, y si tarda más, está lejos. Ahora el murciélago sabe a qué distancia están las cosas, pero ¿hacia dónde tiene que girar? ¿Qué crees que le pueden decir sus dos orejas?

Un eco que viene de la izquierda llega antes a la oreja izquierda y allí suena un poco más fuerte. Un eco que viene de la derecha llega antes a la oreja derecha. Comparando lo que oyen sus dos orejas, el murciélago sabe a qué lado está cada cosa.

Gracias a la ecolocalización, el murciélago oye un tronco delante y una rama a un lado. Inclina las alas y los esquiva. De esta manera, puede cruzar un bosque oscuro sin darse ni un solo golpe.

Cuando el murciélago oye una polilla, chilla cada vez más rápido según se acerca. Más chillidos traen más ecos, así que siempre sabe exactamente adónde se ha movido la polilla. Y entonces, ¡zas!, atrapa su cena en pleno vuelo.

Así que esta noche recordamos una palabra larga: ecolocalización. El murciélago lanza chillidos agudos, atrapa con sus orejas grandes los ecos que rebotan, y esos ecos le dicen a qué distancia están las cosas y hacia dónde tiene que girar.

Que duermas bien, y quizá esta noche sueñes que planeas por la oscuridad tranquila, escuchando cómo el mundo te responde con su canto.

Animales

Ver todo
Animales
Los supersentidos de los animales
Parte de «Los supersentidos de los animales»

Los supersentidos de los animales

0 de 4 completados
En esta serie