¿Qué lleva tu sangre por todo tu cuerpo?
¿Has visto alguna vez una gotita roja después de un pequeño arañazo? Esa gotita roja es tu sangre. Está dentro de ti todo el tiempo.
Tu sangre siempre está en movimiento. Viaja desde lo alto de tu cabeza hasta las puntas de los dedos de tus pies. Sigue viajando incluso mientras duermes. ¿Qué lleva tu sangre por todo tu cuerpo?
Cada parte de tu cuerpo necesita algunas cosas para seguir funcionando. Tus dedos las necesitan, y tus rodillas y tus ojos también. Pero no pueden ir a buscarlas por su cuenta. Por eso, tu sangre les lleva todas esas cosas.
Lo primero es el aire. Cuando tomas aire, se llenan tus pulmones, dos bolsas blanditas que tienes dentro del pecho. Se hinchan un poquito cada vez que respiras.
Tu sangre pasa junto a tus pulmones. Allí recoge la parte del aire que tu cuerpo necesita. Ahora tu sangre está lista para el viaje.
Tu corazón empuja la sangre, latido a latido. La envía por unos tubos finitos hasta tus brazos, tus piernas y tu cabeza. Así llega el aire fresco a cada parte de tu cuerpo.
Los dedos de tus manos y tus pies usan ese aire para moverse y crecer. Pero no solo necesitan aire. ¿Qué más le das a tu cuerpo cuando desayunas?
¡Comida! Tu tripa machaca la comida hasta dejarla en trocitos muy pequeños. Los trocitos son tan pequeños que tu sangre puede llevarlos.
Tu sangre recoge los trocitos de comida y los lleva por todo tu cuerpo. La comida les da fuerza a tus brazos y piernas para correr, saltar y crecer.
Nuestra palabra especial de hoy ha sido pulmones. Tu sangre lleva aire de tus pulmones y comida a cada parte de tu cuerpo.
Descansa bien, peque, mientras tu sangre sigue llevando aire y comida por todo tu cuerpo.









