¿Por qué te late más rápido el corazón después de correr?
Piensa en una vez que corriste rápido por el parque. Al parar, ¿te pusiste una mano en el pecho? ¡Pum, pum, pum! Tu corazón latía muy rápido.
Antes de correr, tu corazón latía despacio y a un ritmo regular. Después de correr, va deprisa. Entonces, ¿por qué te late más rápido el corazón después de correr?
Tu corazón es una bomba: se aprieta para empujar la sangre. Con cada latido, tu corazón manda sangre por todo tu cuerpo. Así, la sangre llega a los dedos de tus pies, a los de tus manos y a tu nariz.
Tu sangre es como un tren pequeño que lleva paquetes. Lleva la comida que has comido a cada parte de tu cuerpo. También lleva una parte especial del aire que respiras. Tu cuerpo necesita las dos cosas para seguir funcionando.
Cuando corres, tus músculos hacen el trabajo. Los músculos son las partes fuertes y elásticas bajo tu piel que te permiten moverte. Los músculos de tus piernas te impulsan hacia delante, paso a paso. ¿Qué crees que necesitan en mayor cantidad cuando trabajan tanto?
¡Necesitan más comida y aire! Al correr, tus músculos trabajan mucho más que cuando estás sentado sin moverte. Mientras corres, necesitan mucha más comida y aire.
Por eso, tu corazón bombea más rápido. Cada latido rápido manda más sangre hacia tus músculos. Esa sangre les lleva más comida y aire para que puedas seguir corriendo.
Cuando paras, tus músculos cansados aún necesitan más durante un ratito. Por eso, tu bomba sigue latiendo rápido al principio. Mientras tus músculos descansan, tu corazón vuelve a latir más despacio.
Bomba. Músculos. Tus músculos trabajan mucho y necesitan más aire y comida, así que tu corazón bombea más rápido.
La próxima vez que sientas ese pum rápido después de correr, sabrás que tu corazón ayuda a tus músculos a jugar.









