¿Por qué necesitamos dormir?
Piensa en el final de un día muy movido. Las piernas te pesan. Los ojos se te quieren cerrar. Y se te escapa un bostezo grande y lento.
Cada noche, te metes en la cama y te quedas dormido. Duermes toda la noche oscura, hasta que sale el sol. Pero ¿por qué necesitamos dormir? Vamos a descubrirlo juntos.
Durante todo el día, tu cuerpo y tu cerebro están muy ocupados. Corres, saltas, hablas y piensas. Todo ese trabajo gasta tu energía. Por eso, a la hora de dormir, estás cansado.
Cuando te duermes, tu cuerpo se queda quieto y blandito. Tu corazón late más despacio. Respiras lento y hondo. En este rato tranquilo, tu cuerpo puede dejar de trabajar tanto.
Ahora tu cuerpo puede recargarse, que quiere decir volver a llenarse de energía. Es como una tableta enchufada por la noche. Mientras duermes, su batería se va llenando poco a poco. Hora tras hora, tu cuerpo también se vuelve a llenar.
Tu cerebro también necesita recargarse. Ha trabajado mucho todo el día, fijándose en todo y aprendiendo cosas nuevas. Dormir le da a tu cerebro un largo descanso. Entonces, ¿qué crees que pasa cuando llega la mañana?
Cuando llega la mañana, te despiertas otra vez lleno de energía. Abres los ojos bien grandes y brillantes con la luz del sol. Tus piernas tienen ganas de saltar. Tu cabeza está despejada y lista para jugar y aprender.
Cuando duermes poco, tu cuerpo y tu cerebro no pueden recargarse del todo. Al día siguiente, estás gruñón y lento. Hasta los juegos y los puzles fáciles se te hacen difíciles. Por eso necesitas dormir toda la noche.
Nuestra palabra especial es recargarse. Un día movido gasta tu energía, y dormir deja que tu cuerpo y tu cerebro se recarguen.
Ahora acurrúcate, cierra los ojos y deja que tu cuerpo se recargue toda la noche. Dulces sueños.









