¿Qué fotos ayudan a un ordenador a aprender qué es un perro?
Imagina un perro que viene trotando hacia ti en el parque. Casi puedes sentir su pelo suave y oír cómo jadea de alegría. Grande o pequeñito, peludo o de pelo liso, sabes que es un perro en un abrir y cerrar de ojos.
Un ordenador nunca ha acariciado a un perro ni lo ha oído ladrar. Solo puede mirar fotos. Entonces, ¿qué fotos ayudan a un ordenador a aprender qué es un perro?
Primero, las personas que enseñan al ordenador reúnen un montón enorme de fotos de perros, muchos miles. Con una sola foto no basta, porque un solo perro muestra solo una de las maneras en que puede ser un perro.
Después, se aseguran de que las fotos muestren perros muy distintos. Hay perros diminutos y perros gigantes, con manchas y de pelo rizado, perros dormidos en un sofá y perros chapoteando en un estanque. Si solo le dieran fotos de perros marrones sobre la hierba, el ordenador pensaría que todos los perros son marrones y están sobre la hierba.
Luego, una persona le pone a cada foto una etiqueta, que es una palabra que dice lo que hay en la imagen. En cada foto de perro, la etiqueta dice perro. El ordenador no puede saber por sí solo qué hay en una foto, así que la etiqueta se lo dice.
Las personas también añaden fotos de cosas que no son perros, como gatos, zorros y ositos de peluche. Cada una lleva su propia etiqueta, como gato o zorro, para que el ordenador aprenda lo que no es un perro. Y ahora, ¿qué crees que busca el ordenador en todas esas fotos de perros?
El ordenador compara las fotos y busca patrones, que son cosas que aparecen una y otra vez. En las fotos de perros encuentra siempre el hocico, las orejas y la cola que se menea, con formas distintas a las de un gato o un zorro. Esas formas vuelven a salir foto tras foto, sea el perro enorme o pequeñito.
Después, el ordenador adivina qué hay en cada foto y compara su respuesta con la etiqueta. Cuando se equivoca, cambia un poquito sus patrones y vuelve a intentarlo. Tras muchos intentos, sabe reconocer un perro incluso en una foto que nunca ha visto.
Etiqueta, patrón. Las personas enseñan a un ordenador qué es un perro con muchas fotos de toda clase de perros y de cosas que no son perros, cada una con su etiqueta, para que el ordenador encuentre los patrones de perro.
La próxima vez que un perro te mueva la cola, sabrás cómo aprende un ordenador a reconocer uno, y eso es algo precioso para llevarte a tus sueños.









