¿Por qué hay un muñequito verde en los pasos de cebra?
Imagina que estás al lado de una calle con mucho tráfico. Vas de la mano de un adulto. Los coches pasan delante de ti, ¡fiu, fiu! Al otro lado brilla una cajita, y dentro hay un muñequito pequeño hecho de luz.
Quizá lo hayas visto en tus paseos. ¿Por qué hay un muñequito verde en los pasos de cebra? Vamos a descubrirlo juntos.
En un paso de cebra, los coches y las personas necesitan la calle. Los coches quieren ir por ella. Las personas quieren cruzarla. No pueden pasar todos a la vez, porque no sería seguro.
Por eso el paso de cebra tiene luces que se turnan. Cada luz es una señal, una luz que te dice cuándo parar y cuándo pasar. Una señal está de cara a los conductores. Otra señal está de cara a las personas que van a pie.
Mientras los coches pasan, el muñequito de tu semáforo brilla en rojo. Está muy quieto, con los pies juntos. Así te dice que esperes a un lado de la calle.
Luego, el semáforo de los conductores cambia de verde a amarillo, y después a rojo. Los conductores lo ven y paran sus coches. Ahora la calle está tranquila. ¿Qué crees que hará el muñequito?
¡Se pone verde! Ahora abre las piernas, como si diera un paso grande. El muñequito verde te dice que te toca cruzar.
Los conductores esperan con su luz roja mientras cruzas. El adulto que va contigo comprueba que los coches se han parado. Entonces cruzáis juntos al otro lado.
Una palabra para recordar: semáforo. Cuando los conductores paran en rojo, el muñequito verde del semáforo te dice que te toca.
La próxima vez que se encienda el muñequito verde, sabrás muy bien lo que te está diciendo.









