¿Por qué el aceite se separa del agua?
Imagina un tarro transparente sobre la mesa de la cocina. Abajo hay agua, y encima descansa una capa de aceite de cocina dorado. Ponle la tapa, agítalo y escucha cómo chapotea y salpica. Por un momento, todo el tarro se ve turbio y mezclado.
Luego deja el tarro quieto y mira. Unas gotitas doradas empiezan a alejarse del agua. Muy pronto el aceite vuelve a quedar arriba, en su propia capa lisa. Entonces, ¿por qué el aceite se separa del agua, incluso después de agitarlo con fuerza?
Para descubrirlo, vamos a mirar mucho más de cerca de lo que alcanzan nuestros ojos. El agua y el aceite están hechos de moléculas, que son trocitos tan pequeños que no se pueden ver.
A las moléculas de agua les encanta pegarse unas a otras. Cada una tira de sus vecinas, como niños dándose la mano en un corro. Ese tirón tan fuerte mantiene el agua bien junta.
Las moléculas de aceite son de otra clase. Las moléculas de agua casi no consiguen agarrarse a ellas. Para una molécula de agua, una de aceite es como un amigo con las manos resbaladizas, muy difíciles de agarrar.
Así que, después de agitar el tarro, las moléculas de agua pasan de largo junto al aceite para volver a encontrarse. Al apretarse otra vez entre ellas, empujan a las moléculas de aceite fuera de su corro. ¿Adivinas qué hacen después todos esos trocitos de aceite que se quedan fuera?
Las moléculas de aceite se chocan unas con otras y se juntan en gotitas doradas. Las gotas pequeñas se encuentran y se unen en gotas más grandes, una y otra vez. Al poco rato, el aceite y el agua quedan en dos grupos separados.
El aceite acaba arriba porque una cucharada de aceite pesa menos que una cucharada de agua. El agua, que pesa más, baja al fondo del tarro. El aceite, más ligero, sube por encima y se queda ahí en una capa lisa.
Hoy nos ha ayudado una palabra especial: moléculas. El aceite se separa del agua porque las moléculas de agua se agarran fuerte entre sí y empujan fuera a las moléculas de aceite, y el aceite, más ligero, flota arriba.
La próxima vez que veas aceite dorado flotando sobre el agua, sabrás el pequeño secreto que esconde por dentro, así que dulces sueños y que sigas descubriendo maravillas.









