¿Cómo se convierte el trigo en harina para el pan?
Una rebanada de pan es blandita, pero el trigo del campo crece alto y susurra con el viento. La harina no se parece a ninguno de los dos: es clarita y fina como el polvo. ¿Cómo se convierte el trigo en harina para el pan?
Primero, el agricultor siembra semillas de trigo en la tierra. Con una máquina sembradora, las coloca en filas bien ordenadas, donde pueden empezar a crecer.
Con agua, luz del sol y alimento de la tierra, las plantas de trigo crecen y forman semillas nuevas. Estas semillas se llaman granos: son pequeñas y duras, y están en lo alto de cada tallo de trigo. Dentro de esos granos está el alimento del que saldrá nuestra harina.
Cuando el trigo se vuelve dorado y seco, el agricultor lo recoge con una cosechadora. Conduce esta gran máquina por el campo para cortar y juntar las espigas llenas de granos.
Dentro de la cosechadora hay piezas que se mueven. Con ellas, el agricultor sacude los granos para soltarlos de sus cáscaras secas. Así separa los granos que necesitamos de los tallos y de otros trocitos de la planta.
Un conductor lleva el grano en un camión hasta un molino de harina. En el molino, los trabajadores tienen máquinas para convertir montones de grano duro en harina.
Primero, los trabajadores del molino limpian el trigo con rejillas y corrientes de aire. Quitan el polvo, los pedacitos de tallo y las piedrecitas para que nada de eso acabe en la harina. ¿Qué crees que podrían hacer después para convertir los granos duros en polvo?
Ahora los trabajadores muelen el trigo. Moler es aplastar algo hasta dejarlo en trocitos pequeñísimos. Para molerlo, pasan el trigo entre unos rodillos muy fuertes que lo trituran. Al moler, los granos duros se abren y los trabajadores pueden llegar a su interior, que es más blando.
Para hacer harina blanca, los trabajadores tamizan el trigo molido. Tamizar es sacudirlo sobre una malla con agujeritos diminutos. La harina fina pasa y los trozos más grandes de la cáscara de fuera se quedan arriba. Así, al tamizar, los trabajadores separan las partes que quieren.
Por último, los trabajadores del molino llenan bolsas limpias con la harina ya lista. En las bolsas, la harina viaja bien guardada hasta las tiendas y las panaderías. Ahora un panadero puede usarla para hacer pan.
Granos, moler, tamizar. El trigo se convierte en harina porque los agricultores cultivan el trigo y recogen sus granos, y los trabajadores del molino los limpian, los muelen y, para la harina blanca, los tamizan.
La próxima vez que disfrutes de una rebanada de pan blandito, acuérdate de que su historia empezó en un campo de trigo dorado.









