¿Qué superficies muestran un reflejo claro?
Cuando sonríes frente a un espejo, ves tu sonrisa en él. Esa imagen es un reflejo: aparece cuando la luz rebota y llega a tus ojos. ¿Qué superficies muestran un reflejo claro?
Primero hace falta luz, del sol o de una lámpara. La luz llega a tu cara y rebota. Parte de esa luz entra en tus ojos, y por eso puedes ver.
Para ver un reflejo, la luz rebota una vez más. Va de tu cara al espejo y, desde allí, a tus ojos. Así puedes ver la imagen de tu cara.
Una superficie lisa casi no tiene bultitos. Por eso devuelve la luz de forma ordenada. Así puedes distinguir bien cada parte de tu cara en el reflejo.
Quienes fabrican espejos ponen una capa fina de metal brillante detrás de un cristal liso. El metal devuelve mucha luz y el cristal lo protege. Juntos te muestran un reflejo claro y luminoso.
Ahora, ¿dónde crees que verías mejor tu cara: en un espejo liso o en un trozo de madera áspera? ¡En el espejo! Su superficie lisa y brillante mantiene clara la imagen.
La madera áspera tiene bultitos que apuntan en distintas direcciones. Esos bultitos desvían la luz hacia muchos lados, y la imagen deja de verse clara. Ves la madera, pero no un reflejo claro de tu cara.
El agua en calma también puede mostrar un reflejo claro. En un día tranquilo, la superficie lisa de un charco puede mostrar el cielo o un árbol. El agua devuelve parte de la luz a tus ojos y así ves esa imagen.
Cuando el viento forma ondas, la superficie del agua deja de estar plana. Cada pequeña inclinación envía la luz hacia un lado distinto. Entonces el reflejo del árbol tiembla y parece partirse en trocitos.
El metal liso y brillante también puede mostrar un reflejo, como el interior de una cuchara limpia. Pero la cuchara es curva y cambia la forma de la imagen. En una superficie lisa, plana y brillante, la imagen se parece más a lo que tienes delante.
Luz, rebote en tu cara, rebote en una superficie lisa, tus ojos y, por fin, el reflejo. Las superficies lisas que devuelven bastante luz, como los espejos, el agua en calma y el metal brillante, muestran reflejos claros.
Ojalá el próximo charco que encuentres guarde para ti un bonito pedacito de cielo.









