A garden wall hides yellow flowers from a child.A garden wall hides yellow flowers from a child.
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Los secretos de un amigo espejo · Episodio 2 de 6

¿Cómo pueden dos espejos ayudar a alguien a ver por encima de un muro?

Seguimos la luz de una flor mientras da dos giros hasta llegar a unos ojos. Así descubrimos cómo dos espejos inclinados dentro de un periscopio permiten ver por encima de un muro.

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Texto del episodio

¿Cómo pueden dos espejos ayudar a alguien a ver por encima de un muro?

Un muro puede esconder todo un jardín, aunque te pongas de puntillas. Pero un espejo, una superficie lisa que hace rebotar la luz, puede ayudarte a mirar. ¿Cómo pueden dos espejos ayudar a alguien a ver por encima de un muro?

Todo empieza con la luz, la claridad que te permite ver. En el jardín, la luz del sol llega a una flor amarilla y rebota en muchas direcciones. Ves la flor cuando parte de esa luz llega a tus ojos.

La luz viaja en línea recta hasta que algo la detiene o cambia su camino. El muro no deja pasar la luz que va de la flor hacia tus ojos. Hace falta otro camino para que esa luz llegue hasta ti.

Para eso, alguien puede usar un periscopio, un tubo para mirar que tiene espejos dentro. Un periscopio sencillo tiene dos espejos: uno arriba y otro abajo. Cada espejo hace que la luz gire.

La persona sostiene el periscopio con la parte de arriba asomando por encima del muro. La abertura de arriba mira hacia el jardín para que entre la luz de la flor. Justo detrás está el espejo de arriba.

Ese espejo está inclinado: ni acostado ni de pie. ¿Adivinas hacia dónde debe enviar la luz de la flor: hacia abajo por el tubo o hacia las nubes? La persona espera abajo para mirar.

¡Hacia abajo por el tubo! La luz de la flor llega al espejo inclinado y rebota hacia abajo. Como el espejo está inclinado, dirige la luz hacia el espejo de abajo.

El segundo espejo está cerca de la parte de abajo, inclinado para recibir la luz que baja. Ese espejo hace que la luz gire hacia un lado. Así llega a una pequeña abertura que está junto a la persona.

La persona mira por esa abertura y la luz de la flor llega a sus ojos. Puede ver la flor aunque el muro siga delante. Los dos espejos le han dado a la luz un camino alrededor del muro.

La persona puede mirar por el periscopio sin levantar los pies del suelo. Solo la parte de arriba necesita asomarse por encima del muro y mirar hacia la flor. Los espejos siguen haciendo rebotar su luz por el mismo camino, con dos giros.

Sol, flor, luz, espejo de arriba, hacia abajo por el periscopio, espejo de abajo, ojos. Dos espejos inclinados ayudan a ver por encima de un muro porque hacen rebotar la luz hacia abajo y después hacia los ojos.

Ahora sabes cómo dos pequeños giros pueden dejarte ver una flor escondida.

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Los secretos de un amigo espejo
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