¿Por qué se dobla un puente cuando pasa algo pesado por encima?
Un camión grande cruza un puente, cargado con una montaña de cajas. Bajo sus ruedas, el puente parece firme y quieto. Entonces, ¿por qué se dobla un puente cuando lleva mucho peso encima?
Antes de que los constructores empiecen, los ingenieros de puentes calculan cuánto peso tendrá que aguantar el puente. Así saben lo fuerte que debe ser cada parte.
Los ingenieros eligen materiales con elasticidad. La elasticidad es la capacidad de cambiar de forma y luego volver a la de antes, como un resorte. El acero tiene elasticidad, aunque una barra de acero se note dura. Gracias a eso, el puente puede cargar peso sin quedarse doblado.
Miremos un puente sencillo. Su carretera va apoyada sobre unas barras largas y rectas que se llaman vigas. Las vigas descansan sobre soportes en los dos extremos. En el centro, nada las sostiene desde abajo.
Un camión llega al centro del puente. Su peso presiona sobre la carretera y sobre las vigas que hay debajo. Los soportes sostienen los extremos, mientras el camión empuja hacia abajo entre ellos.
Ese empujón hace que las vigas se doblen un poquito hacia abajo. En cada viga, la parte de arriba se aprieta y se acorta, y la de abajo se estira y se alarga. Con esos cambios diminutos, una viga recta se convierte en una curva suave.
Pero la viga no se dobla sin más, como una cinta suelta. Su material empuja hacia arriba como un resorte y así ayuda a sostener el camión. ¿Qué crees que pasa si cruza un camión más pesado?
El camión más pesado haría que el puente se doblara un poco más. Empuja hacia abajo con más fuerza, así que las vigas se doblan más antes de poder devolver el empujón lo suficiente.
Cuando el camión se va, su empujón de más desaparece. La elasticidad hace que las vigas vuelvan hacia su forma de antes. Igual que un resorte cuando dejas de apretarlo, ya no tienen por qué seguir dobladas.
Elasticidad, vigas. Un puente se dobla porque un peso grande empuja hacia abajo el centro de sus vigas, y su elasticidad devuelve el empujón y hace que después recuperen su forma.
La próxima vez que cruces un puente, acuérdate de que algo muy fuerte también puede tener un suave rebote.









