¿Por qué los dientes de delante muerden y los de atrás mastican?
Imagina que tienes una manzana crujiente en la mano. La notas fresquita y lisa. Abres mucho la boca y le das un gran mordisco. ¡Cras!
Tus dientes de delante dan ese mordisco. Después, los dientes de atrás mastican el trozo. ¿Por qué los dientes de delante muerden y los de atrás mastican? Vamos a descubrirlo juntos.
Primero, vamos a mirar tus dientes de delante. Cada uno es fino y plano. En la punta tiene un borde afilado. Ese borde fino y afilado es perfecto para cortar.
Cuando muerdes, tus dientes de delante se juntan y se deslizan unos junto a otros, como las hojas de unas tijeras. Sus bordes afilados cortan la manzana. ¡Chas! Así separan un trocito.
Tus dientes de delante ya han hecho su trabajo. Ahora tu lengua empuja el trozo de manzana y lo aleja de ellos. Lo lleva a los dientes de atrás, los grandes que están al fondo de tu boca, para que sigan trabajando.
Tus dientes de atrás son muy diferentes. Cada uno es ancho. La parte de arriba es plana y está llena de bultitos. ¿Qué crees que podrían hacer esos bultitos con el trozo de manzana?
Los bultitos ayudan a tus dientes de atrás a triturar. Triturar es frotar y aplastar la comida hasta dejarla en trocitos diminutos. Tus dientes de atrás se aprietan unos contra otros, y sus bultitos frotan la manzana de un lado a otro. Así es como masticas.
La parte de arriba es ancha y deja mucho espacio para que trabajen los bultitos. Cada vez que trituras, la manzana queda en trozos más pequeños y blandos. Pronto queda como una papilla que puedes tragar.
Una palabra para recordar: triturar. Los dientes de delante tienen bordes finos y afilados para cortar; los de atrás, partes anchas con bultitos para triturar.
Tus dientes trabajan en equipo en cada comida. Que duermas bien, y regálales una gran sonrisa de alegría.









