¿De qué está hecha una nube?
Mira el cielo en un día soleado. Las nubes blancas y esponjosas pasan como grandes montones de nata montada. ¿Alguna vez has querido estirar el brazo y tocar una?
Las nubes parecen blanditas y esponjosas, pero ¿qué son en realidad? ¿De qué está hecha una nube? Vamos a descubrirlo juntos.
Dentro de una nube, el aire se siente fresco y húmedo. Es como estar entre la niebla una mañana. Esa humedad nos da una pista sobre las nubes.
¡Una nube está hecha de agua! El agua flota en forma de gotitas. Las gotitas son gotas de agua muy pequeñas. Una nube está llena de ellas.
¿Cómo de pequeña es una gotita? Es más pequeña que la mota de polvo más diminuta que puedas ver. Por muy buena vista que tengas, no podrías ver una sola.
Si viertes agua de un vaso, ¡plaf!, cae hacia abajo. En cambio, las gotitas de las nubes flotan en lo alto del cielo. ¿Por qué crees que no caen?
Una gotita es tan ligera que no pesa casi nada. El aire en movimiento empuja suavemente las gotitas hacia arriba. Ese empujón es más fuerte que el pequeño tirón hacia abajo. Por eso flotan, como el polvo que baila en un rayo de sol.
Ahora imagina muchas gotitas muy juntas. Una nube tiene más gotitas que granos de arena hay en un arenero. Todas juntas forman una gran figura que podemos ver desde lejos.
Cada gotita es transparente, como una gota de lluvia en una ventana. La luz del sol llega a esas gotitas y rebota entre ellas. Esa luz que rebota hace que la nube se vea blanca y brillante.
Recordemos nuestra palabra: gotitas. Una nube está hecha de muchas gotitas de agua que el aire sostiene.
La próxima vez que una nube pase sobre ti, puedes saludar con la mano a todas sus gotitas flotantes y sonreír.









