¿Cómo se cierra un corte y crece piel nueva?
Piensa en una vez que te caíste jugando en el parque y te raspaste la rodilla. Quizá recuerdes el escozor y una fina línea roja de sangre. Unos días después, el raspón había desaparecido y la piel volvía a estar lisa.
Entonces, ¿cómo se cierra un corte y crece piel nueva? Tu cuerpo tiene un plan muy ingenioso. Vamos a seguirlo desde el primer momento.
Tu piel es como un muro alrededor del cuerpo que impide que entren suciedad y microbios. Un corte abre un hueco en ese muro, y sale sangre de unos tubitos justo debajo de la piel. Para impedir que entren los microbios, tu cuerpo necesita cerrar ese hueco.
Unos pedacitos diminutos y pegajosos de la sangre llegan deprisa al hueco y se pegan entre sí. Atrapan más sangre y forman un coágulo: un tapón blando y pegajoso de sangre. El coágulo detiene la salida de sangre, como el corcho de una botella.
Después, el aire seca la parte de arriba del coágulo. Esa parte se vuelve dura y oscura, y forma la costra que ya conoces. La costra cubre el corte como un tejado y deja fuera la suciedad y los microbios.
Bajo ese tejado empieza la verdadera reparación. Toda tu piel está formada por muchísimas células de la piel. Las células de la piel son partes vivas y diminutas de tu cuerpo, tan pequeñas que no puedes verlas. Están muy juntas, unas al lado de otras, como los ladrillos de un muro.
Justo en los bordes del corte, las células de la piel empiezan a dividirse en dos. Una se convierte en dos, dos en cuatro, y pronto hay muchas células de la piel nuevas en los bordes. ¿Qué crees que hacen después todas esas células de la piel nuevas?
¡Avanzan despacito! Las células de la piel nuevas se deslizan por el fondo del corte, debajo de la costra. Avanzan desde todos los bordes a la vez. Poco a poco, se extienden hacia el centro para llenar el hueco.
Cuando las células de la piel de cada lado se encuentran en el centro, cierran el hueco. Se colocan unas encima de otras, formando capas, y el muro de piel vuelve a estar completo.
Ahora la costra ya no tiene nada que cubrir. Se va soltando y se cae sola. Debajo queda una zona rosada de piel recién hecha por tu propio cuerpo.
Coágulo, células de la piel. Un corte se cierra porque la sangre pegajosa forma un coágulo que tapa el hueco, y después las células de la piel de los bordes hacen copias nuevas y avanzan hasta cubrir el corte con piel nueva.
La próxima vez que veas una costra en tu rodilla, puedes darles las gracias en un susurro a las células de la piel que trabajan debajo.









