¿Cómo sabe un robot aspirador que ahí hay una pared?
¿Has visto alguna vez un robot aspirador trabajando? Rueda por el suelo con un zumbido suave y va recogiendo migas. Recorre toda la habitación él solito. Quizá oíste un golpecito suave cuando llegó a la pared.
Un robot aspirador no tiene ojos como los tuyos. No puede mirar la pared como la miras tú. Tú ves una pared desde la otra punta de la habitación. Entonces, ¿cómo se da cuenta un robot aspirador de que hay una pared?
Fíjate en la parte de delante del robot. Ahí lleva un parachoques, que es una tira curvada que puede hundirse un poco hacia dentro. Rodea la parte de delante como un escudo. El parachoques está ahí para tocar las cosas antes que el resto del robot.
El robot avanza rodando hasta que su parachoques toca la pared. La pared no se aparta. Así que la pared empuja hacia atrás, y el parachoques se hunde un poquito. Ahora el robot ya no puede seguir hacia delante.
Escondido detrás del parachoques hay un interruptor pequeño, muy parecido a un botón. Es tan pequeño que casi no lo verías. Cuando el parachoques se hunde, aprieta ese interruptor. ¿Qué crees que hace el interruptor después?
El interruptor manda un mensaje rapidísimo por un cable fino. Ese mensaje corre hasta el ordenador del robot. Llega antes de que puedas parpadear. El ordenador es la parte del robot que piensa.
Ahora el ordenador recibe el mensaje. Así sabe que hay algo justo delante del robot. Ese pequeño golpe en el parachoques es lo que le dice al robot que ahí hay una pared.
Recordemos nuestra palabra especial: parachoques. El robot choca con la pared, la pared le hunde el parachoques y el interruptor se lo cuenta al robot.
La próxima vez que oigas ese golpecito suave, sabrás qué ha encontrado el robot. Dulces sueños, pequeño explorador tan listo.









