¿Cómo puede una concha acabar dentro de una roca en lo alto de una montaña?
Imagina que tienes una concha en la mano, fresca y con relieves, como las que encuentras en la arena de la playa. Ahora imagina una montaña alta, muy lejos de cualquier océano. ¡Allí arriba, la gente encuentra conchas como la tuya, metidas dentro de la roca dura!
¿Cómo puede una concha acabar dentro de una roca en lo alto de una montaña? Vamos a seguir a una pequeña concha en su viaje larguísimo para descubrirlo.
Hace muchísimo tiempo, un pequeño animal marino vivía dentro de esa concha, en el fondo marino. El fondo marino es el suelo que hay en el fondo del mar. Cuando el animal murió, su concha vacía se quedó allí, sobre el fondo marino.
Los ríos llevaban barro y arena al mar, y ambos bajaban lentamente hasta cubrir la concha. Año tras año, se acumulaba más barro encima, capa sobre capa, como mantas en una cama. La concha quedó tan enterrada que las olas ya no podían alcanzarla.
Todas aquellas capas pesaban mucho y apretaban las de abajo. Durante miles y miles de años, el barro y la arena se fueron compactando y uniendo hasta convertirse en roca dura. La concha quedó atrapada dentro de esa roca, todavía bajo el mar.
Dentro de la roca, la concha conservó su forma y se convirtió en un fósil. Un fósil es un ser vivo de hace muchísimo tiempo, o su forma, que ha quedado conservado en una roca. El fósil permaneció allí, muy por debajo del fondo marino, mientras el mar se movía por encima. Pero las montañas están muy altas, en tierra firme: ¿qué crees que pudo levantar aquella roca hasta allí?
¡La propia tierra la levanta! La parte rocosa exterior de la Tierra es como un puzle gigante de piezas enormes. Esas piezas se mueven tan despacio como crecen tus uñas. Donde dos piezas empujan una contra otra, aprietan la roca que queda entre ellas.
Al apretarla por ambos lados, la roca del antiguo fondo marino se dobla, se pliega y sale del agua, como una alfombra que empujas contra una pared. Durante millones de años, sube más y más hasta formar una montaña alta. Y la concha fósil sube con ella, siempre dentro de la roca.
Fondo marino, fósil. Una concha acaba en lo alto de una montaña porque el barro del fondo marino la enterró y se endureció hasta convertirse en roca; después, las piezas de la Tierra empujaron y elevaron esa roca, con su fósil dentro, hasta formar una montaña.
La próxima vez que mires una montaña, puedes preguntarte qué pequeños tesoros del mar duermen dentro de sus rocas.









