¿Cómo puede un coche más frenar toda la carretera?
Piensa en un viaje en coche por una carretera grande y llena de coches. Por la ventanilla ves una fila larga de luces de freno rojas encendidas, y notas que tu coche avanza despacito y luego se para. Un poco después, todos vuelven a moverse, y no había nada en medio.
Así que aquí tenemos un misterio. La gente dice que un solo coche más puede causar todo eso. ¿Cómo puede un coche más frenar toda la carretera?
En una carretera llena, muchos coches van muy juntos. Cada conductor deja un hueco delante, para tener sitio y poder pararse a tiempo. Cuando la carretera está así de llena, los huecos ya son lo más pequeños que los conductores se atreven a dejar sin peligro.
Ahora un coche más se mete en la fila, justo en uno de esos huecos pequeños. De repente, la conductora que va detrás se queda demasiado cerca. Por eso pisa el freno, para ir más despacio y volver a agrandar su hueco.
Sus luces de freno rojas se encienden delante del conductor que va detrás de ella. Él necesita su tiempo de reacción, que es el ratito que una persona tarda en ver algo y moverse. Durante ese ratito, su coche sigue acercándose, así que tiene que frenar más fuerte que ella. ¿Qué crees que hará el conductor que va detrás de él?
Ese siguiente conductor frena todavía más fuerte, porque durante su propio tiempo de reacción su coche también se acerca. Luego el conductor de detrás hace lo mismo, y el siguiente también. Con cada coche, el frenazo se hace un poco más fuerte.
Este frenazo que crece va pasando hacia atrás por la fila, de coche en coche. Se llama ola de tráfico, que es un frenazo que viaja hacia atrás entre los coches mientras ellos siguen avanzando hacia delante. Muy atrás en la fila, la ola de tráfico se hace tan fuerte que los conductores tienen que pararse del todo.
Mientras tanto, allá delante, el coche que se metió y los que van cerca ya están acelerando otra vez. Pero la ola de tráfico sigue corriendo hacia atrás por la fila que va detrás de ellos. Por eso la fila larga que viste se paró, aunque no había nada en medio.
Cuando un coche más se mete en una carretera llena, la conductora de detrás frena para volver a agrandar su hueco. Por el tiempo de reacción de cada conductor, cada uno frena un poco más fuerte que el anterior, y así una ola de tráfico recorre la fila hacia atrás y frena toda la carretera.
Muy atrás en la fila, las luces de freno rojas se encienden una tras otra, como una onda que corre hacia atrás. Y allá delante, los coches ya vuelven a avanzar.









