¿Cómo manda un mensaje el mando de la tele sin un cable?
Piensa en el mando que tienes en la mano. Es liso y tiene botones blanditos que hacen clic. Pulsas uno y la tele, al otro lado de la habitación, se enciende.
Pero no hay ningún cable entre el mando y la tele. Nada está tocando los dos a la vez. Entonces, ¿cómo manda un mensaje el mando sin un cable?
Cuando pulsas un botón, pones en marcha el mensaje. Hay una lucecita en la punta del mando que apuntas hacia la tele. Está ahí para que su luz vaya directamente hacia la tele.
Ahora esa lucecita se enciende y se apaga muy, muy deprisa. ¡Parpadea, parpadea, parpadea! ¿Crees que tus ojos pueden ver esos parpadeos?
¡Tus ojos no pueden verlos! El mando produce un tipo de luz que las personas no podemos ver. La tele sí puede verla, y eso es todo lo que necesita el mando.
Cada botón hace que la luz parpadee de una manera distinta. Esos parpadeos forman una señal: un mensaje hecho de luz. El botón de subir el volumen manda una señal. El botón de cambiar de canal manda otra diferente.
La señal sale disparada del mando y cruza la habitación por el aire. La luz no necesita un cable para viajar. Por eso el mando tampoco necesita un cable.
En la parte delantera de la tele hay una ventanita oscura. Detrás, una pieza que capta la luz espera los parpadeos. Así, la tele puede recibir tu mensaje. Esa pieza capta la señal en cuanto llega.
La tele lee la señal, parpadeo a parpadeo. Conoce todas las maneras de parpadear, así que sabe qué botón has pulsado. Entonces hace justo lo que has pedido, como subir el volumen.
Nuestra palabra nueva: señal. Pulsas un botón y una luz invisible lleva la señal por el aire hasta la tele.
La próxima vez que pulses el mando, imagina sus parpadeos silenciosos cruzando la habitación a toda velocidad para saludar a tu tele.









