¿Quién se despierta cuando se pone el sol?
Piensa en el momento en que el sol se esconde detrás de los árboles. El cielo se vuelve naranja, luego rosa y luego azul oscuro. Siente cómo el aire se pone fresquito en tus mejillas.
Pronto llega la hora de acurrucarte en la cama. Pero fuera, en los jardines y en los bosques, algunos animales abren ahora los ojos. ¿Quién se despierta cuando se pone el sol?
Todo empieza al anochecer, que es ese ratito con poca luz justo después de que se pone el sol. Al anochecer, los animales del día se van a dormir. Las ardillas se acurrucan en sus nidos, porque necesitan la luz del día para encontrar su comida.
Entonces se despiertan los animales de la noche. Los búhos, los murciélagos y los erizos abren los ojos y se estiran. Se despiertan al anochecer porque la comida que les gusta se mueve en la oscuridad.
En la rama de un árbol, un búho con hambre se queda muy quieto y escucha. Sus oídos oyen un ratoncito que hace crujir la hierba. Allá va el búho, baja volando y atrapa su cena, aunque esté oscuro.
Un erizo sale despacito de debajo de un arbusto. Va olfateando el suelo con su nariz puntiaguda. Esa nariz huele escarabajos y gusanos, y así el erizo sabe dónde encontrar algo de comer.
Ahora los murciélagos salen de su cueva oscura y vuelan hacia la noche. Tienen hambre de polillas, esos bichitos suaves que revolotean cuando se pone el sol. Pero ¿cómo puede un murciélago encontrar una polilla con el cielo tan oscuro?
El murciélago lanza grititos muy agudos, tan agudos que tus oídos no los pueden oír. Un gritito choca con una polilla y vuelve como un eco, que es un sonido que rebota y regresa. El eco le dice al murciélago dónde está la polilla.
¡Zas! El murciélago sigue el eco y atrapa la polilla. Gritito y eco, gritito y eco, así caza el murciélago en el cielo oscuro.
Recordemos nuestras palabras: anochecer y eco. Al anochecer, los búhos, los murciélagos y los erizos se despiertan para buscar comida en la oscuridad.
Así que esta noche, mientras te acurrucas para dormir, los búhos, los murciélagos y los erizos se despiertan para darle las buenas noches a la oscuridad.

Faro







