¿Por qué se aplasta una pelota blanda al caer al suelo?
Una pelota blanda cae al suelo y hace plop. Por un instante, parece menos redonda, casi como una tortita. ¿Por qué se aplasta una pelota blanda al caer al suelo?
Sigamos una pelota de espuma. La espuma es un material blando y esponjoso que puedes apretar. Al apretarla con las manos, la pelota se aplasta porque la espuma puede cambiar de forma.
Cuando sueltas la pelota, la gravedad tira de ella hacia el suelo. La gravedad es la fuerza que atrae las cosas hacia la Tierra. Como tus manos ya no la sostienen, la pelota empieza a caer.
Mientras cae, la gravedad sigue tirando de la pelota. Por eso va cada vez más deprisa durante ese pequeño viaje. Toda la pelota baja a la vez, desde la parte de arriba hasta la de abajo.
La parte de abajo toca el suelo primero. El suelo firme empuja la pelota hacia arriba y detiene esa parte. Pero el resto de la pelota todavía se mueve hacia abajo.
¿Adivinas qué pasa cuando la parte de abajo se detiene y la de arriba sigue bajando un instante? La parte de arriba se acerca a la de abajo. ¡La pelota se hace más bajita y más plana!
La espuma se aplasta porque se dobla y se comprime cuando algo la empuja. Los pequeños huecos que hay dentro de la espuma se hacen más pequeños. Una pelota dura cambia mucho menos de forma, así que casi no ves cómo se aplasta.
Al aplastarse, la pelota tarda un momentito en detenerse, en vez de pararse toda de golpe. Quizá también se ensanche un poco mientras se hace más bajita. Sigue siendo la misma pelota, solo que ha cambiado de forma.
Después, la espuma recupera su forma redonda. Al hacerlo, la pelota puede empujar el suelo y dar un pequeño bote. Algunas pelotas de espuma botan muy poquito y luego se quedan quietas.
Primero, la gravedad tira hacia abajo; después, el suelo empuja hacia arriba; entonces, la espuma se aplasta y vuelve a ponerse redonda. Una pelota blanda se aplasta al caer porque el suelo la empuja mientras baja y su espuma puede cambiar de forma.
La próxima vez que juegues con una pelota blanda, ya sabrás qué ocurre en ese pequeño plop.









