¿Dónde tenemos que mirar para encontrar un arcoíris?
Piensa en el olor fresco de la hierba mojada después de llover. Quizá hayas mirado al cielo un día así y visto un arcoíris. Sus suaves colores dibujan una curva en el cielo, como un enorme puente pintado.
Un arcoíris parece una sorpresa, como si apareciera de la nada. Pero puedes aprender a encontrarlo. ¿Dónde tenemos que mirar para encontrar un arcoíris?
Para empezar, un arcoíris necesita que brille el sol y caiga lluvia a la vez. Eso es la lluvia con sol: llueve mientras brilla el sol. El sol pone la luz y las gotas de lluvia la recogen.
Busca lluvia con sol por la mañana o a última hora de la tarde. A esas horas, el sol está bajo, cerca de las copas de los árboles. Con el sol bajo, el arcoíris se eleva sobre el suelo y puedes verlo.
Después, ponte con el sol a tu espalda, calentándote la nuca. La luz del sol pasa junto a ti. Sigue su camino hasta la lluvia que tienes delante.
Cada gotita de lluvia recoge esa luz del sol. La hace rebotar hacia ti, brillando con colores. Por eso te pones de espaldas al sol. Los colores llegan a tus ojos desde la lluvia.
Ahora mira el suelo que tienes delante. Tu sombra se alarga por allí y apunta hacia la lluvia. ¿Dónde crees que estará el arcoíris?
El arcoíris se curva alrededor de la cabeza de tu sombra, como un gran aro brillante. Sigue tu sombra con la mirada y luego levanta los ojos hacia la lluvia. ¡Ahí está, brillando en el cielo!
Recuerda: lluvia con sol. La luz del sol pasa junto a ti hasta la lluvia, así que mira hacia donde apunta tu sombra.
¡Se te da muy bien encontrar arcoíris! Duerme bien y sueña con colores luminosos que brillan sobre la lluvia.









