¿Qué pasa cuando detienes la vibración de una regla?
Una regla sirve para dibujar líneas rectas, pero también puede hacer boing. Quizá la has oído zumbar en el borde de una mesa. ¿Qué pasa cuando detienes la vibración de una regla?
Veamos cómo empieza ese zumbido. Pones una regla de plástico flexible sobre la mesa, con un trocito asomando por el borde. Sujetar bien la parte que está sobre la mesa deja libre el otro extremo para moverse.
Doblas un poquito hacia abajo el extremo libre y lo sueltas. La regla intenta volver a estar recta, pero sigue de largo y se dobla hacia el otro lado. Va de un lado a otro.
Ese movimiento rápido de un lado a otro se llama vibración. Con su vibración, la regla empuja una y otra vez el aire que tiene al lado. Esos pequeños empujones empiezan a viajar por el aire.
Los empujoncitos viajan como ondas sonoras: el aire se aprieta y se afloja un poquito. Las ondas sonoras llegan a tus oídos y oyes el zumbido. La regla se queda en la mesa, pero su sonido viaja hasta ti.
Ahora, vamos a adivinar. Si sujetas con cuidado el extremo que se mueve, ¿qué pasará con el zumbido? ¿Seguirá sonando o se detendrá?
Cuando sujetas el extremo libre, tu mano impide que siga moviéndose de un lado a otro. La vibración se detiene porque la regla ya no puede doblarse hacia un lado y hacia el otro. Así, deja de dar esos empujoncitos al aire.
Sin esos empujoncitos, la regla ya no produce más ondas sonoras. Las ondas sonoras que ya viajaban llegan a tus oídos, y entonces termina el zumbido. Todavía puedes oír otros sonidos a tu alrededor.
La cadena es esta: doblas y sueltas la regla, empieza la vibración, nacen las ondas sonoras y oyes el zumbido; sujetas la regla, se acaba la vibración y ya no nacen más ondas sonoras. Cuando detienes la vibración de una regla, su zumbido se acaba porque ya no empuja el aire de un lado a otro.
Ya sabes cómo un pequeño movimiento puede hacer un sonido y cómo, al detenerlo, llega un momento de calma.









