¿Por qué el agua cambia el sonido de un vaso?
¿Alguna vez has dado un golpecito a un vaso con una cuchara? ¡Tin! Suena claro y brillante. Un adulto sujeta el vaso mientras tú le das un golpecito suave.
Ahora un adulto echa un poco de agua en el vaso. Le das otro golpecito y ya no suena igual. ¿Por qué el agua cambia el sonido de un vaso?
Cuando la cuchara golpea el vaso, sus paredes empiezan a vibrar. Vibrar es moverse de un lado a otro muy deprisa. Se mueven tan rápido que tus ojos no pueden verlo.
Al vibrar, las paredes del vaso empujan el aire que las rodea. El aire lleva ese movimiento hasta tus oídos. Así llega a ti ese sonido que resuena.
Un movimiento rápido produce un sonido agudo, como el pío de un pajarito diminuto. Un movimiento lento produce un sonido grave, como el muu de una vaca grande.
Ahora piensa en el vaso con agua dentro. El agua está en contacto con las paredes del vaso. Por eso, al vibrar, las paredes tienen que mover también el agua.
El agua pesa y cuesta moverla, como una mochila grande cuando corres. Ese peso hace que las paredes del vaso vibren más despacio. ¿Qué crees que le pasará al sonido?
¡El sonido se vuelve más grave! Al vibrar más despacio por el peso del agua, el vaso produce un sonido más profundo. Es como el sonido de una campana más grande.
Cuanta más agua hay, más agua tiene que empujar el vaso. Un vaso lleno casi hasta arriba produce el sonido más grave. Un vaso con poquita agua suena más agudo.
Recordemos nuestra palabra: vibrar. Tu golpecito hace vibrar el vaso; el agua frena ese movimiento y el sonido se vuelve más grave.
Que duermas bien y que tus sueños suenen suavemente, como una campanita de cristal.









