A fluffy towel with a bumpy surface hangs over a rail.A fluffy towel with a bumpy surface hangs over a rail.
1 / 5
0:00
0:00

Suave, liso y áspero · Episodio 2 de 4

¿Puede algo parecer áspero pero sentirse suave?

Una toalla de baño ayuda a descubrir por qué una superficie llena de bultitos puede sentirse suave. Una pequeña exploración de lo que ven tus ojos y notan tus dedos.

22Visitas

Texto del episodio

¿Puede algo parecer áspero pero sentirse suave?

Después del baño, quizá te envuelves en una toalla llena de bultitos. No se ve lisa como una cuchara. ¿Puede algo parecer áspero pero sentirse suave?

¡Sí! Áspero quiere decir que una superficie tiene bultos o relieves. Suave quiere decir que acaricia tu piel y cede cuando la aprietas, como una toalla mullida.

Sigamos el camino de una toalla de algodón. Quienes hacen toallas entretejen con una máquina hilos de algodón, que son hebras finitas. Dejan muchos bucles, pequeñas curvas que forman los hilos al doblarse sobre sí mismos.

Los bucles ayudan a la toalla a absorber el agua, porque el agua puede agarrarse a más algodón. También sobresalen un poquito. Así forman pequeñas subidas y bajadas en la toalla.

Cuando miras la toalla, tus ojos ven esas subidas y bajadas. La luz ilumina las partes altas y deja pequeñas sombras entre ellas. Por eso la toalla puede parecer áspera, incluso desde lejos.

Ahora, una pequeña adivinanza: si un dedo aprieta con cuidado los bucles de algodón, ¿se quedarán tiesos o se doblarán? Los hilos de esta toalla guardan una sorpresa.

¡Los bucles se doblan! Los hilos de algodón pueden moverse, así que los bucles ceden bajo el dedo. En lugar de quedarse rígidos contra tu piel, se aplastan un poquito y se sienten suaves.

Tus ojos y tus dedos descubren cosas distintas sobre la misma toalla. Los ojos ven su forma llena de bultitos. Los dedos notan cómo se doblan los hilos de algodón al tocarlos.

Eso no quiere decir que todo lo que parece áspero sea suave. Una piedra también puede tener bultos, pero sus bultos no ceden cuando los aprietas. Los de la toalla sí pueden doblarse, así que mirar su forma no basta para saber cómo se siente.

Este es el camino: hilos de algodón, bucles, aspecto áspero, un dedo que aprieta con cuidado y una sensación suave. Sí, algo puede parecer áspero pero sentirse suave porque sus bultitos se doblan delicadamente contra tu piel.

Que tu próxima toalla te regale una pequeña sorpresa en cada bucle suave.

El mundo que nos rodea

Ver todo
El mundo que nos rodea
En esta serie