¿Por qué una toalla se siente diferente de una sábana lisa?
Después del baño, la toalla se siente suave y un poquito rugosa sobre tu piel. En la cama, tu mano se desliza por una sábana lisa. ¿Por qué una toalla se siente diferente de una sábana lisa?
La respuesta empieza con la manera en que las personas hacen las telas. Una toalla y una sábana pueden tener algodón, una fibra suave que crece en una planta. Aunque usen el mismo algodón, quienes hacen las telas pueden darles superficies distintas.
Primero, unos trabajadores usan máquinas para retorcer pequeñas fibras de algodón y formar hilos. Los hilos son hebras largas y finas con las que se hace la tela. Al retorcer las fibras, quedan unidas y los trabajadores pueden usarlas.
Después, quienes hacen las telas usan una máquina para cruzar unos hilos por encima y por debajo de otros. Al cruzarse, los hilos quedan unidos y forman una pieza grande de tela. Los trabajadores eligen cómo colocarlos según la tela que quieren hacer.
Para hacer una sábana lisa, colocan los hilos muy juntos y bastante planos. No dejan hilos esponjosos que sobresalgan. Así, tu mano puede deslizarse por una superficie uniforme cuando te acomodas en la cama.
Ahora pensemos en la toalla esponjosa. ¿Adivinas qué sentirían tus dedos si algunos hilos se curvaran por encima de la tela? Encontrarían muchas curvitas levantadas en vez de una superficie lisa.
Quienes hacen las telas forman esas curvitas con hilos adicionales. Se llaman bucles: pequeños arcos de hilo que suben y vuelven a bajar. Los sujetan a la tela para que no se suelten.
Muchos bucles quedan juntitos por toda la toalla. Cuando apoyas la mano, los bucles se doblan y se aplastan un poco. Por esos hilos levantados y flexibles, la toalla se siente más gruesa, esponjosa y rugosa que la sábana lisa.
Los bucles también ayudan a la toalla a secarte. El algodón absorbe agua, y el algodón adicional de los bucles le da más lugares donde quedarse. Así, la toalla recoge las gotas de tu piel mojada.
La sábana tiene otro trabajo: darte una capa cómoda sobre la que descansar. Su superficie plana se siente lisa cuando te mueves en la cama. Por eso, quienes hacen las telas colocan los hilos de otra manera para las sábanas.
Algodón, hilos, hilos cruzados y, al final, hilos planos para la sábana o bucles levantados para la toalla. La toalla se siente diferente porque sus bucles sobresalen, mientras que los hilos de la sábana quedan más planos.
Esta noche puedes acomodarte sobre tu sábana lisa y recordar el pequeño secreto de sus hilos.









