¿Por qué un juguete puede tener dos sombras?
Imagina a tu osito de peluche sentado en el suelo de tu habitación. Hay dos lámparas encendidas: una junto a tu cama y otra junto a la puerta. Mira el suelo al lado de tu osito. ¡Hay dos siluetas oscuras!
Las dos siluetas oscuras son del mismo osito. Son sus dos sombras. Entonces, ¿por qué un juguete puede tener dos sombras? Vamos a descubrirlo juntos.
La luz sale de la lámpara que está junto a tu cama. Cruza la habitación en línea recta. Llega al suelo y a tu osito.
Tu osito es suave y esponjoso, pero no puedes ver a través de él. El osito bloquea la luz: no la deja pasar. Al suelo que queda detrás del osito no llega la luz de esa lámpara.
Esa zona oscura detrás del osito es su sombra. Está en el lado del osito opuesto a la lámpara que está junto a la cama. La sombra tiene forma de osito porque él bloquea una parte de la luz con esa misma forma.
La lámpara junto a la puerta también está encendida. Su luz viene de otro lugar de la habitación. Esta luz llega a tu osito desde la puerta. ¿Qué crees que hace el osito con esta luz?
¡El osito también bloquea esta luz! Detrás del osito, por el lado más alejado de la puerta, queda otra zona oscura en el suelo. Esa es la segunda sombra.
Cada lámpara hace que el osito tenga una sombra. Cada sombra queda en el lado del osito opuesto a la lámpara que la produce. Las dos lámparas están en lugares distintos, por eso las dos sombras quedan en lugares distintos.
Nuestra palabra especial de hoy es bloquear. Un juguete tiene dos sombras porque dos lámparas lo iluminan y él bloquea ambas luces.
Buenas noches a tu osito y a sus dos sombras. Que duermas muy bien, pequeño explorador de sombras.




Nox










