¿Cómo se ven las nubes desde arriba?
Piensa en un día nublado. Unas nubes grises y suaves flotan muy alto sobre tu cabeza. Cuando una pasa por delante del sol, sientes en las mejillas que el aire se pone un poco más fresquito.
Desde el suelo, vemos la parte de abajo de las nubes. Pero ¿y su otro lado? ¿Cómo se ven las nubes desde arriba?
Una piloto lleva un avión grande hacia arriba, hasta meterse en las nubes. Por la ventanilla, todo se vuelve blanco y borroso, como niebla. Eso pasa porque una nube está hecha de gotitas de agua que flotan juntas.
Luego, la piloto saca el avión por encima de las nubes. ¡Mira por la ventanilla y verás las nubes debajo de ti! Su parte de arriba brilla muy blanca, porque la luz del sol les da de lleno.
La parte de arriba de las nubes parece un suelo enorme lleno de bultos. Algunas nubes se inflan como algodón. Otras se amontonan como colinas nevadas, porque las nubes siguen hinchándose hacia arriba mientras crecen.
Encima de ese suelo de nubes, el cielo está despejado y azul. Allí arriba nada tapa el sol, porque todas las nubes se quedan abajo.
Mucho más alto que cualquier avión, los astronautas viven en la estación espacial, que es una casa que flota muy alto en el espacio. Desde su gran ventana, los astronautas miran las nubes allá abajo.
Desde la estación espacial, nuestra Tierra se ve enorme y curva. Muy lejos, abajo, se ven el mar azul y la tierra verde. Nubes blancas los cubren por todas partes. ¿Qué formas crees que hacen esas nubes?
Muchas de esas nubes forman remolinos blancos, que son formas enroscadas que giran y giran. El viento empuja las nubes en grandes curvas. Así las va enroscando en remolinos.
Algunos remolinos son gigantes, más grandes que un país entero. Parecen leche removida en una taza. Los astronautas de la estación espacial los ven girar despacito allá abajo.
Desde arriba, las nubes forman un suelo blanco y brillante, porque la luz del sol les da de lleno. Desde la estación espacial, los astronautas ven cómo el viento enrosca las nubes en remolinos gigantes.
Muy abajo, un avión se desliza sobre el suelo brillante de nubes. Más arriba todavía, la estación espacial sigue su camino. Debajo de ella, los remolinos blancos giran sobre el mar azul.

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