¿Puede una roca del espacio contarnos cosas de hace mucho tiempo?
Imagina una piedra lisa en tu mano, fresca y pesada. La mayoría de las piedras vienen del suelo de aquí. ¡Pero algunas rocas han viajado desde el espacio!
Vamos a pensar juntos en esas rocas. ¿Puede una roca del espacio contarnos cosas de hace mucho tiempo?
Hace mucho, mucho tiempo, la Tierra todavía no existía. Una gran nube de polvo y rocas giraba alrededor del Sol. Sus pedacitos se fueron juntando y, poco a poco, formaron los planetas.
No todos los pedacitos acabaron formando parte de un planeta. Quedaron algunas rocas pequeñas. Siguieron flotando por el espacio, cada una por su cuenta.
En el espacio no hay lluvia ni viento. Nada lava estas rocas ni las desgasta. Por eso siguen tal como eran, como un juguete guardado a salvo en una caja.
Un día, una de estas rocas antiguas cae a la Tierra. Cruza el cielo nocturno dejando una raya de luz y llega al suelo. Un meteorito es una roca del espacio que ha caído a la Tierra.
Quienes encuentran un meteorito se lo llevan a los científicos. Los científicos lo cortan con mucho cuidado para mirar dentro. ¿Qué crees que encontrarán ahí?
Dentro, los científicos encuentran granitos redondos y motitas de polvo. Esos pedacitos vienen de aquella gran nube que rodeaba al Sol. ¡Son aún más antiguos que la propia Tierra!
Los científicos observan de cerca esos pedacitos antiguos. Así descubren de qué se formaron la Tierra y los demás planetas. ¡Así que sí, un meteorito puede contarnos cosas de hace mucho tiempo!
Recordemos nuestra palabra: meteorito. Sí, un meteorito sobró cuando se formaron los planetas, y nada lo ha cambiado.
Que duermas bien y quizá sueñes con pequeñas rocas antiguas flotando entre las estrellas tranquilas.









