¿Puede haber hielo en los cráteres oscuros de la Luna?
Piensa en un día de nieve en el que sale el sol. La nieve sobre la hierba soleada se derrite primero. Pero un montoncito a la sombra de una pared sigue blanco y frío mucho más tiempo. ¿Te imaginas apretando la nieve helada con tu manopla?
La Luna también tiene lugares a la sombra, en lo más profundo de sus cráteres. Son grandes huecos redondos en el suelo, con forma de cuenco. Algunos de esos cráteres se ven completamente negros en las fotos. Así que vamos a preguntarnos: ¿puede haber hielo en los cráteres oscuros de la Luna?
La respuesta empieza en los polos de la Luna, que son sus extremos de arriba y de abajo. La luz del Sol llega de lado a la Luna redonda, así que en los polos pasa casi a ras del suelo. La Luna apenas se inclina mientras gira, por eso el Sol nunca sube mucho allí. Siempre queda muy bajo, cerca del suelo, como el Sol que vemos al atardecer.
Cuando el Sol está bajo, crea sombras largas, como la tuya al estirarse al atardecer. Cada cráter tiene un borde: una pared alta y rocosa que lo rodea. En los polos, el borde bloquea la luz del Sol que llega tan baja. Por eso la luz pasa por encima y no llega al fondo del cráter.
Así, el fondo de esos cráteres queda a la sombra todo el día y toda la noche, año tras año. La Luna sigue girando, pero el Sol nunca asoma por encima del borde. ¿Qué crees que le pasa a un lugar al que nunca llega ni un rayo de sol?
Se enfría más que cualquier congelador y más que la noche más fría de toda la Tierra. La luz del Sol calienta el suelo de la Luna, pero nunca llega al fondo de estos cráteres. Como nada los calienta, permanecen helados todo el tiempo.
En un lugar tan frío, el hielo no puede derretirse ni ir desapareciendo poco a poco. ¿Recuerdas el montoncito de nieve a la sombra? En los polos de la Luna, la sombra nunca se acaba. Por eso el hielo puede seguir escondido entre el polvo gris y frío del fondo durante muchísimo tiempo.
Los científicos querían saber si de verdad había hielo allí. Enviaron naves espaciales para dar vueltas alrededor de la Luna y observar esos cráteres oscuros. Incluso hicieron chocar una pieza de un cohete contra un cráter en sombra para ver qué levantaba. En aquella nube de polvo encontraron señales de hielo de agua.
Polos y borde. Sí, puede haber hielo: en los polos de la Luna, el Sol está tan bajo que los bordes de los cráteres dejan el fondo siempre a la sombra, y así permanece lo bastante frío para conservar el hielo.
La próxima vez que veas nieve escondida en un rincón a la sombra, puedes sonreír y pensar en el hielo secreto que guardan los cráteres más oscuros de la Luna.









