¿Puede el agua viajar por una toalla de papel?
Una gotita cae sobre la mesa y la tocas con una toalla de papel. ¡La mancha mojada se hace más grande que la gotita! ¿Puede el agua viajar por una toalla de papel?
Sí, y un vasito con agua nos ayuda a verlo. Puedes meter una punta de una tira de toalla de papel en el agua y dejar la otra colgando por fuera del vaso. Solo la punta de abajo tiene que tocar el agua.
Quienes fabrican el papel usan fibras, unos hilitos que vienen sobre todo de la madera. Las fibras se cruzan y se sujetan unas a otras. Así forman la hoja suave que puedes sostener.
Las fibras no están pegadas unas a otras por todas partes. Entre ellas quedan huecos, pequeños espacios entre los hilitos. Muchos huecos se unen y forman caminos estrechos por la toalla de papel.
En la punta de la tira, el agua toca las fibras y se pega a ellas. En vez de resbalar y caerse, se queda agarrada. Así puede entrar en los huecos diminutos que hay junto a las fibras.
La punta de la toalla ya se ve mojada, pero la parte de arriba sigue seca. ¿Crees que la mancha mojada se quedará en la punta o subirá un poco? Esperemos un momento, sin prisa.
¡La mancha mojada sube! El agua se pega a las fibras y también se pega a más agua. Cuando una parte avanza por los huecos, tira del agua que viene detrás y la mancha sigue creciendo.
Esos huecos estrechos ayudan al agua a subir un poquito por la toalla. La gravedad es lo que tira de las cosas hacia abajo, y también tira del agua. Pero en esos espacios tan pequeños, el agua se agarra a las fibras y puede subir pese a ese tirón.
El agua también puede extenderse hacia los lados, porque los caminos entre las fibras van en distintas direcciones. Por eso, cuando la toalla toca la gotita de la mesa, el agua se aleja de ese punto. La mancha mojada se hace más ancha.
Una toalla de papel no puede seguir recogiendo agua sin parar. Cuando el agua llena más huecos, queda menos sitio para otra gotita. Si toda la toalla está mojada, una toalla seca tiene más huecos libres para recoger agua.
Este es el camino: fibras, huecos, agua que se pega, agua que tira de más agua y mancha mojada que crece. Sí, el agua puede viajar por una toalla de papel porque se pega a las fibras y a sí misma, y así avanza por los huecos diminutos.
La próxima vez que seques una gotita, ya sabrás que el agua encuentra pequeños caminos dentro de tu toalla de papel.









