¿Por qué flotan los astronautas en el espacio?
¿Alguna vez has saltado desde un escalón y has sentido que la barriga flotaba un instante? Durante ese pequeño momento, tus pies no se apoyan en nada. Recuerda esa sensación, porque es una pista.
Muy por encima de nosotros, los astronautas viven dentro de una gran estación espacial. Sus lápices flotan por el aire, y los astronautas se mueven suavemente de una pared a otra. Entonces, ¿por qué flotan los astronautas en el espacio?
La Tierra tira de todo hacia ella, desde una manzana que cae hasta ti en tu cama. Ese tirón llega hasta la estación espacial y es casi tan fuerte como aquí abajo. En el espacio, la Tierra sigue tirando de las cosas.
Por eso, el tirón de la Tierra hace que la estación espacial caiga hacia ella sin parar. Los astronautas que están dentro también caen, exactamente a la misma velocidad que la estación. Ellos, las paredes y el suelo caen juntos.
Cuando tú y el suelo caéis juntos, el suelo no puede empujar tus pies hacia arriba. Nada te presiona, así que flotas, como cuando sentiste flotar la barriga al saltar del escalón. Pero, si la estación sigue cayendo, ¿por qué no choca contra el suelo?
La estación espacial también se mueve hacia un lado, más rápido que cualquier avión a reacción. Va tan deprisa que, mientras cae, la superficie de la Tierra redonda se curva y se aleja bajo ella. Así, la estación sigue cayendo sin llegar a tocar el suelo.
Los científicos llaman órbita a ese recorrido en el que la estación cae dando vueltas. Una órbita es un camino que da una vuelta completa alrededor de un planeta. La estación sigue cayendo en su órbita, pero nunca aterriza.
En cada momento de su órbita, los astronautas caen junto con su estación. Por eso flotan mientras trabajan, comen y juegan. Con un suave empujoncito de un dedo, un astronauta se desliza de un lado a otro de la habitación.
Recordemos una palabra: órbita. El tirón de la Tierra hace que los astronautas y su estación caigan juntos alrededor de ella en una órbita, así que nada presiona sus pies y flotan.
La próxima vez que saltes desde un escalón y sientas flotar la barriga, puedes sonreír y pensar en los astronautas que caen y flotan muy por encima de ti.









