
Un satélite está siempre cayendo, pero nunca llega al suelo. Descubre cómo la velocidad hacia un lado convierte una caída en una órbita, por qué los astronautas flotan aunque la gravedad sigue ahí y cómo algunos satélites se quedan sobre el mismo lugar de la Tierra.

Un satélite está siempre cayendo, pero nunca llega al suelo. Descubre cómo la velocidad hacia un lado convierte una caída en una órbita, por qué los astronautas flotan aunque la gravedad sigue ahí y cómo algunos satélites se quedan sobre el mismo lugar de la Tierra.