¿Por qué las estaciones de la Tierra dependen de su inclinación?
En una tarde de verano, quizá todavía ves el sol cuando te pones el pijama. En invierno, puede oscurecer mucho antes. ¿Por qué las estaciones de la Tierra dependen de su inclinación?
La inclinación de la Tierra quiere decir que está un poco ladeada. La Tierra gira alrededor de una línea imaginaria que pasa por el Polo Norte y el Polo Sur. Esa línea está inclinada respecto al camino que sigue la Tierra alrededor del Sol.
La Tierra también recorre su órbita, que es el camino que sigue alrededor del Sol. Tarda un año en dar toda la vuelta. El Sol tira de la Tierra y la mantiene en ese camino curvo por el espacio.
Durante todo ese viaje, la inclinación de la Tierra apunta casi siempre hacia la misma dirección del espacio. Por eso, en una parte de la órbita, la mitad norte se inclina hacia el Sol. Medio año después, se inclina en sentido contrario.
Sigamos un lugar de la mitad norte de la Tierra. Cuando esa mitad se inclina hacia el Sol, la luz solar, es decir, la luz que llega del Sol, cae más de frente sobre el suelo. Se concentra en una zona más pequeña y la calienta más.
Ahora viene una pequeña adivinanza. Cuando la mitad de la Tierra donde vives se inclina hacia el Sol, ¿crees que el Sol pasa más horas sobre el horizonte o menos? Esa inclinación cambia algo más que la forma en que llega la luz.
La respuesta es: más horas. Mientras la Tierra gira, ese lugar pasa más tiempo bajo la luz solar cada día, así que el suelo tiene más tiempo para calentarse. La luz que llega más de frente y los días más largos traen el verano a esa mitad de la Tierra.
Al llegar al otro lado de la órbita, esa mitad se inclina en sentido contrario al Sol. La luz solar llega más de lado y reparte su calor por una zona más grande. Los días más cortos también dejan menos tiempo para calentar el suelo, y así llega el invierno.
Cuando la mitad norte se inclina en sentido contrario al Sol, la mitad sur se inclina hacia él. Allí, la luz llega más de frente y los días duran más. Por eso, cuando es invierno en el norte, es verano en el sur.
Entre el verano y el invierno, ninguna de las dos mitades se inclina mucho hacia el Sol. Los cambios en cómo llega la luz solar y en las horas de luz traen la primavera y el otoño. La distancia entre la Tierra y el Sol cambia un poquito, pero eso no causa que las dos mitades tengan estaciones opuestas.
Esta es la cadena: inclinación, órbita, ángulo de la luz solar, horas de luz y estaciones. Las estaciones dependen de la inclinación de la Tierra porque, mientras recorre su órbita, esa inclinación cambia cómo llega la luz solar a cada mitad y cuánto tiempo la calienta cada día.
Mientras te acomodas esta noche, la Tierra sigue llevándote suavemente de una estación a otra.

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