¿Adónde va el Sol por la tarde?
Piensa en el final de un día soleado. El Sol está cada vez más bajo y el cielo brilla con tonos naranjas y rosas. ¿Notas cómo el aire empieza a refrescarte las mejillas?
Después, poco a poco, el Sol desaparece de nuestra vista. El cielo se oscurece y asoman las primeras estrellas. Entonces, ¿adónde va el Sol por la tarde?
Aquí viene una sorpresa. El Sol no se va a ningún sitio. Sigue en su lugar en el espacio y brilla todo el tiempo.
Lo que se mueve es nuestro hogar, la Tierra. La Tierra es una bola enorme y redonda. Está girando siempre, muy despacio. Tarda un día y una noche en dar una vuelta completa.
Tú, tu casa y los árboles os movéis con la Tierra mientras gira. La Tierra gira con tanta suavidad que no notamos su movimiento.
Durante el día, nuestro lado de la Tierra mira hacia el Sol. La luz del Sol nos da de lleno. Por eso el cielo está luminoso y hace calor.
Al llegar la tarde, la Tierra sigue girando. Nuestro lado va dejando de mirar hacia el Sol, y lo vemos cada vez más bajo. ¿Qué crees que veremos cuando nuestro lado gire un poco más?
El Sol se esconde por debajo del horizonte. El horizonte es la línea donde el cielo parece tocar la tierra. Nuestro lado ya no mira hacia el Sol, así que su luz ya no nos llega. Así empieza la noche.
Mucho más allá de nuestro horizonte, el Sol sigue brillando. Ilumina el otro lado de la Tierra. Allí, los niños se están despertando y desayunando.
Recordemos nuestra palabra nueva: horizonte. La Tierra gira, nuestro lado deja de mirar al Sol y este se esconde tras el horizonte.
Que tengas dulces sueños hasta que nuestro lado de la Tierra vuelva a mirar hacia el Sol.









