Nox y el secreto de la noche
Listo para escuchar· Capítulo 1 de 5
Nox y el secreto de la noche
3+11 mines
Listo para escuchar
0:00
10:33
Capítulos
  • 1El niño que no podía dormir2:12
  • 2El susurro del viento2:06
  • 3El canto del río lejano2:01
  • 4El guiño de las estrellas1:59
  • 5La promesa de los sueños2:15

Sobre este cuento

Es de noche y un niñito no puede dormir. Entonces, desde la rama más alta del viejo roble, baja suavemente el sabio búho Nox, con sus grandes ojos dorados llenos de ternura. Susurrando, Nox le revela los secretos más dulces de la noche: el sonido del viento entre las hojas, el canto lejano del río, el guiño de las estrellas y la promesa de sueños maravillosos. Poco a poco, mecido por las palabras mágicas de su nuevo amigo de plumas, el niño siente que sus párpados se vuelven pesados como pétalos… y se deja llevar, dulcemente, hacia el país de los sueños. Una historia tierna y mágica para acompañar la hora de dormir.

Texto sincronizado

Texto del cuento

El niño que no podía dormir
Nox y el secreto de la noche

Era de noche, una noche tibia y callada. En una casita junto al bosque, un niñito estaba acostado en su camita… con los ojos muy, muy abiertos.

La luna entraba por la ventana y pintaba todo de plata. Las sábanas, la almohada, las puntas de sus pies pequeñitos… todo brillaba un poquito, como cubierto de nieve suave.

El niño se dio la vuelta hacia un lado. Y luego hacia el otro. Acomodó la almohada, cerró los ojos con fuerza… pero el sueño no llegaba. No llegaba de ninguna manera.

Afuera, el mundo estaba oscuro y enorme. Se oían crujiditos, susurros, y algún sonido lejano que no sabía nombrar. El niño se tapó hasta la nariz.

Entonces… escuchó algo. Un sonido muy suave, muy cerca de la ventana. Un aleteo blandito, como de plumas. Fff… fff… fff.

El niño se asomó por encima de la sábana, despacito. Y allí, en la rama del viejo roble, justo frente a su ventana… había dos grandes ojos dorados que lo miraban con dulzura.

Era un búho. Un búho de plumas suaves y color de luna, con un penacho redondito sobre la cabeza. No daba ni una pizca de miedo. Al contrario… daba calma.

El búho inclinó la cabeza a un lado, y luego al otro, como hacen los búhos. Y con una voz redonda y blandita, susurró un saludo a través del cristal.

—Hola, pequeño —dijo el búho—. Me llamo Nox. Soy el guardián de la noche… y he visto que tus ojitos no quieren cerrarse.

El niño parpadeó, sorprendido. —¿Tú… hablas? —preguntó en un susurro tan bajito que casi no se oyó. Y Nox, muy despacito, asintió con la cabeza.

—Hablo cuando la noche está callada —dijo Nox—. Y esta noche está callada para ti. ¿Me dejas contarte un secreto? El secreto más dulce de todos.

El niño, que ya no tenía nada de miedo, asintió muy despacio. Y abrió la ventana apenas un poquito… para escuchar mejor.

Warmnest— 1 / 12 —
Valoración del cuento
0.0
0 valoraciones
5 0
4 0
3 0
2 0
1 0
Tu valoración

Toca una estrella para valorar el cuento

Comentarios

Comentarios

Comentarios

0 reseñas

Inicia sesión para dejar una reseña

Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios — así mantenemos aquí un ambiente cálido y seguro.

Para quienes disfrutaron este cuento

Historias similares

Cuentos similares

Cuentos tranquilos con la misma atmósfera — sobre amistad, la oscuridad y las suaves voces del bosque nocturno.